Resumen: La imposición de aranceles "recíprocos" por parte de Estados Unidos
en abril de 2025 ha desatado una nueva escalada en la guerra comercial con
China. Este artículo analiza el inicio de la disputa, la contundente
respuesta de China que incluye una denuncia ante la Organización Mundial del
Comercio (OMC) y un aumento significativo de sus propios aranceles, el
impacto económico de estas medidas en ambas naciones y a nivel global, así
como las posibles estrategias y "cartas ganadoras" que China podría tener en
este enfrentamiento. Expertos y organismos internacionales expresan su
preocupación por las consecuencias para la economía mundial, mientras que se
observan movimientos en otros países y bloques comerciales en respuesta a
esta creciente tensión.
Inicio de la Disputa Arancelaria: EEUU Impone Aranceles
"Recíprocos"
El 2 de abril de 2025, Estados Unidos publicó una hoja informativa y una
Orden Ejecutiva titulada "Regulación de las importaciones con un arancel recíproco para rectificar
las prácticas comerciales que contribuyen a los grandes y persistentes
déficits anuales del comercio de mercancías de los Estados Unidos". Esta orden impuso aranceles adicionales a todas las importaciones
procedentes de todos los interlocutores comerciales de Estados Unidos,
incluyendo a China. Con efecto a partir del 5 de abril de 2025, se aplicó un
tipo de derecho adicional universal ad valorem del 10%. Posteriormente, a
partir del 9 de abril de 2025, se preveía la aplicación de un arancel
adicional por país para aquellos socios comerciales enumerados en un anexo,
incrementando el tipo de derecho más allá del 10%.
Esta medida, adoptada unilateralmente bajo la supuesta base de la
"reciprocidad" y la "balanza comercial", ha sido considerada por
China como un claro incumplimiento de las obligaciones y compromisos de
Estados Unidos en el marco de la OMC, socavando gravemente el sistema
multilateral de comercio basado en normas y siendo de carácter
discriminatorio y proteccionista.
Respuesta de China: Contramedidas y Denuncia en la OMC
China no tardó en reaccionar ante las medidas arancelarias de Estados
Unidos. El 4 de abril de 2025, la delegación china dirigió una comunicación
a la delegación de Estados Unidos solicitando la celebración de consultas en
el Órgano de Solución de Diferencias de la OMC. Esta solicitud se fundamentó
en diversos acuerdos de la OMC, incluyendo el Entendimiento relativo a las
normas y procedimientos por los que se rige la solución de diferencias
(ESD), el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio de
1994 (GATT de 1994), el Acuerdo sobre Valoración en Aduana y el
Acuerdo sobre Subvenciones y Medidas Compensatorias (Acuerdo SMC).
Además de la vía legal a través de la OMC, China tomó contramedidas firmes,
aumentando sus aranceles de represalia sobre las importaciones
estadounidenses. El 11 de abril de 2025, China elevó su arancel contra
Estados Unidos al 125%, después de haberlo situado previamente en el 84%. El
gobierno chino calificó las medidas de Trump como una "broma".
Fundamentos Legales de la Queja China ante la OMC
En su solicitud de consultas ante la OMC, China argumenta que las medidas
arancelarias de Estados Unidos parecen ser incompatibles con diversas
disposiciones de los acuerdos de la OMC. Entre los fundamentos jurídicos de
la reclamación se destacan:
-
Artículo I.1 del GATT de 1994: Las medidas no conceden inmediata
e incondicionalmente a los productos originarios de China la misma
"ventaja, favor, privilegio o inmunidad" concedida a productos similares
de otros Miembros.
-
Artículo II.1 a) y b) del GATT de 1994: Los aranceles adicionales
impuestos a productos chinos exceden los tipos consolidados por Estados
Unidos en su Lista de Concesiones y Compromisos.
-
Artículo X.3 a) del GATT de 1994: Estados Unidos no aplica sus
medidas de manera uniforme, imparcial y razonable.
-
Artículos 1.1 y 8 del Acuerdo sobre Valoración en Aduana y el
Artículo VII del GATT de 1994:
La exención del "contenido estadounidense" de los aranceles adicionales
implica la aplicación de métodos de valoración en aduana injustificados
al no utilizar el valor de transacción como base.
-
Artículos 3.1 y 3.2 del Acuerdo SMC: La exención del "contenido
estadounidense" constituye una subvención supeditada a los resultados de
exportación y al empleo de productos nacionales.
China se reserva el derecho de plantear medidas y alegaciones adicionales en
el curso de las consultas y en cualquier futura solicitud de establecimiento
de un grupo especial.
El Impacto Económico de los Aranceles de Trump.
La intensificación de la guerra comercial ha generado preocupación por su
impacto económico tanto en Estados Unidos como en China, así como a nivel
global. El incremento de los aranceles funciona como un impuesto a la
importación, encareciendo los bienes y reduciendo la actividad económica. La
incertidumbre generada también provoca un shock de demanda negativo,
posponiendo decisiones de inversión ante la falta de previsibilidad.
El propio presidente Trump reconoció que los aranceles podrían provocar
algunas "turbulencias" a corto plazo en su economía. Economistas y analistas
coinciden en que los aranceles reducen la eficiencia económica, generan
pérdidas de bienestar y distorsionan los mercados globales. Se estima que
los aranceles de Trump podrían costar a los hogares de clase media
estadounidenses alrededor de 3.700 dólares al año. Además, se prevé un
aumento de la tasa de desempleo en Estados Unidos.
Para China, si bien los aranceles impactan a los fabricantes orientados a la
exportación, especialmente en sectores como muebles, ropa y
electrodomésticos, su economía podría estar mejor preparada para afrontar
esta situación en comparación con la primera guerra comercial de 2018. La
importancia del mercado estadounidense para las exportaciones chinas ha
disminuido, pasando del 19.8% en 2018 al 12.8% en 2023. China podría
acelerar su estrategia de "expansión de la demanda interna" para compensar
la reducción de exportaciones. Sin embargo, Goldman Sachs ha bajado las
expectativas de crecimiento para la economía china en 2025 y 2026, y prevé
que millones de trabajadores se verán impactados.
China Contraataca: Más Allá de los Aranceles.
Además del aumento de aranceles, China cuenta con otras "cartas ganadoras"
para tomar represalias contra Estados Unidos. Domina la cadena global de
suministro de tierras raras, cruciales para las industrias militar y de alta
tecnología, abasteciendo aproximadamente el 72% de las importaciones
estadounidenses. China ya ha incluido a varias entidades estadounidenses en
su lista de control de exportaciones.
Pekín también podría atacar sectores clave de exportación agrícola
estadounidense, como la soja y la avicultura, que dependen en gran medida de
la demanda china y se concentran en estados de tendencia republicana. En el
sector tecnológico, muchas empresas estadounidenses como Apple y Tesla
siguen estrechamente vinculadas a la manufactura china, y los aranceles
amenazan con reducir sus márgenes de beneficio, lo que Pekín podría utilizar
como palanca. Incluso se informa que Pekín planea contraatacar mediante la
presión regulatoria sobre las empresas estadounidenses que operan en China.
Reacciones Globales y Búsqueda de Alternativas
La escalada de la guerra comercial entre EEUU y China está generando
reacciones a nivel mundial. La Unión Europea (UE) ha expresado su
preocupación por el proteccionismo comercial estadounidense y ha abogado por
un comercio libre y abierto. Incluso se plantea la posibilidad de que la UE
aplique impuestos a las empresas tecnológicas estadounidenses si fracasan
las negociaciones arancelarias.
Otros países también están buscando alternativas y fortaleciendo lazos
comerciales. China, Japón y Corea del Sur celebraron su primer diálogo
económico en cinco años, comprometiéndose a impulsar un acuerdo trilateral
de libre comercio. Las acciones de Trump podrían ofrecer a China la
oportunidad de erosionar la influencia estadounidense en el Indopacífico,
acercando a naciones del Sudeste Asiático a Pekín. El Mercosur también ha
acordado ampliar las listas de excepciones arancelarias ante la guerra
comercial.
¿Quién Pierde Más en la Guerra Comercial?
Perspectivas de Expertos
Expertos como Joseph Stiglitz, premio nobel de Economía, consideran que
China está mejor preparada que Estados Unidos para afrontar la guerra
comercial. Stiglitz argumenta que China ya estaba preparada y podrá
compensar la disminución de su movimiento económico hacia Estados Unidos
expandiendo la inversión y el consumo doméstico, mientras que Estados Unidos
sí sentirá los efectos de la inflación. Otros analistas coinciden en que las
políticas proteccionistas de Trump elevan los precios para los consumidores
estadounidenses, reducen la disponibilidad de bienes y servicios, y pueden
generar una recesión económica.
Sin embargo, también se reconoce que en esta guerra no hay un ganador claro,
ya que Estados Unidos también sufre, con consumidores enfrentando precios
más altos y exportadores perdiendo mercado en China por las represalias
arancelarias. A largo plazo, el efecto podría equilibrarse, pero en un
conflicto sostenido, la economía global también se ve afectada, generando
presiones recesivas para ambos.
Implicaciones para la Economía Mundial en 2025.
La guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo amenaza con
arrastrar a la economía global. La disminución del dinamismo del comercio
mundial puede frenar el crecimiento de economías abiertas. La volatilidad en
los mercados financieros y de materias primas también es un riesgo,
afectando a países que dependen de las exportaciones de productos básicos.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido que estos
aranceles globales suponen un "riesgo significativo" para el
crecimiento económico.
A pesar de los riesgos, algunos países podrían encontrar oportunidades en
esta disputa comercial. China ha comenzado a buscar proveedores alternativos
a Estados Unidos en regiones como América Latina, Asia y África, lo que
podría permitir a países como Colombia fortalecer su agroindustria e
incrementar sus exportaciones.
Conclusión:
La guerra comercial entre Estados Unidos y China en 2025 ha entrado en
una fase de intensa confrontación con la imposición de aranceles
recíprocos y una firme respuesta de China que incluye acciones legales
ante la OMC y contramedidas arancelarias significativas. Si bien ambos
países enfrentan consecuencias económicas negativas, la contienda también
está generando un reacomodo en las relaciones comerciales a nivel global,
con otros bloques y naciones buscando fortalecer sus lazos y encontrar
alternativas. La incertidumbre y la volatilidad en los mercados son
palpables, y la evolución de esta disputa tendrá un impacto determinante
en la economía mundial durante el resto de 2025. La capacidad de ambas
potencias para encontrar una vía de diálogo y evitar una escalada aún
mayor será crucial para la estabilidad económica global.